• Como apuntó en el título, hay ciertas Pin-ups que deben ser pintadas, sí o sí, por todo artista dedicado al "mundo de la Pin-up". De hecho, considero que no se ha pintado una hasta que no se pasa por este "rito iniciático". Ya puede ser Marilyn, Betty Page, Mary Pickford o cualquier otra de esta envergadura. Así planteado, no queda otra cosa que presentar un pequeño tutorial de mi retrato de Marilyn Monroe. Disculpen la calidad de la fotografía pero mi móvil no da para más (la última es la que más se acerca al color real).

     
    En esta primera secuencia se pueden apreciar los primeros trabajos. El lápiz, en la primera fotografía, y la primera aplicación de tintas en las líneas más importantes del pelo, y rasgos de la cara. La ilustración es en blanco y negro, y las sombras son muy suaves (sobre todo por el cuerpo) lo que exigió un control muy "fino" del aerógrafo. Resaltar las líneas principales con pincel antes de trabajar con el aerógrafo resulta esencial para no perder el dibujo.


    Es el momento de trabajar con el aerógrafo. Cargamos tinta negra muy diluida (no queremos negros puros) ya que resulta más facil subir el color con varias pasadas que tener que restar color (algo casi imposible en el caso del negro). Comenzamos el trabajo en la parte más importante de la ilustración, la cara y el pelo. Todo el trabajo sigue unos pasos: aplicamos color en rociadas suaves insistiendo en las zonas más oscuras, con un lápiz-goma extraemos los blancos allí donde hay luz, con pincel y aguada (más o menos intensa según la zona) recuperamos líneas importantes del dibujo... y así sucesivamente hasta completar toda la ilustración con la intensidad de los negros que queremos.

    Por último, como se aprecia en la imágen siguiente, cargué el aerógrafo con blanco puro. Era la hora de aplicar una luz más intensa que la del papel. La apliqué en el pelo para resaltar el color platino de Marilyn, en los brillos de los labios, colgante y vestido (para dar algo de caracter a la ilustración)... Nuevamente negro muy diluido para suavizar los blancos puros y retocar zonas... ¡Y ahí estaba Marilyn!

    Dicen que Marilyn tuvo muchos hombres... Es una lástima no haber sido uno de ellos. Pero es una suerte que ella, por fin, sea una de mis Pin-up.

    NOTA: Para ver bien las imágenes pinchar sobre ellas.
  • Existen un sin fin de definiciones para el término “Pin-up”. Dicha definición se apoya en tres acepciones principalmente:
    a) Para designar cualquier artículo pensado para ser colgado en una pared: “designed to be hung from a wall”[1]

    b) Para designar imágenes de personas atractivas sexualmente: “a picture of a sexually attractive person, […] partially or totally undressed”[2] “A picture, especially of a sexually attractive person, that is displayed on a wall”[3]

    c) Para designar a personas que reúnen las condiciones mencionadas anteriormente y posan como modelos de revistas, calendarios, ilustraciones, etc: “A person considered a suitable model for such a picture”[4]

    Para tener una idea más clara de qué es una Pin-up recomiendo una revisión histórica: http://www.arthistoryarchive.com/arthistory/pinupart/
    Ahora bien, personalmente me gustaría resaltar la unión que ha existido entre el término “Pin-up” y las grandes estrellas de Hollywood en la versión más extendida y promocionada de una "Pin-up". Desde mi punto de vista, esta simbiosis se convirtió en el paradigma de la mujer “Pin-up” más allá del atractivo de las modelos. Las vidas de estas “celebrities” se convirtieron en un espectáculo mediático y cotidiano sobre la belleza, el glamour, el encanto, el éxito y superación femenina (en la mayoría de los casos eran mujeres de clase baja que alcanzaban la fama). Una sonrisa, una mirada tímida de niña a cámara, un sofisticado vestido, una canción susurrada, etc, convertían a estas mujeres en la “novia de América”, deseada por los hombres e imitada por las mujeres. Para mí, una Pin-up es eso y algo más. Es eso en cuanto a la cualidad de algunas personas para “encantar” a los otros. Y es algo más en cuanto a que no creo necesario el destello de la fama hollywoodiense para brillar. Es decir, no creo en la Cenicienta que sube en la carroza, remozada con mil y un artificios, para enamorar al príncipe con su belleza. Yo creo en la Cenicienta que no sube a la carroza, la que no necesita artificios, esa que vive en mi barrio... La que a menudo desayuna conmigo.
    ------------------------------------------------------------------- 
  • Debió ser en el 2005 ("quizás fue por Mayo, cuando los trigos encañan y estan los campos en flor, cuando los enamorados van a servir al amor"... pero mi memoria no da para tanto) cuando para llegar a mi estudio había que atravesar un pequeño pinar y cruzar, a lo loco y con mucho ojo, la via del cercanias Atocha/Aranjuez a su paso por Getafe. Allí, tirados en el pinar, estaban los dos, ella y él... Pero lo cierto es que yo sólo tenía ojos para ella.
    ¡Que encuentro más inesperado! Me dirigía a mi estudio a pintar sin tener ninguna idea, ni un boceto. Pero ahora tenía una modelo y un modelo atrapados en las instantaneas de un catálogo de moda de una marca famosa que comienza por "Z" y de cuyo nombre no quiero acordarme.
    Hacia unos dias que había comprado un aerógrafo a fin de retornar, en plan revival, a mis origenes en los que pintura y "aire" se mezclaban para adornar (o eso quiero pensar yo) las paredes de vete tu a saber que sitios... Ahora todo era un poco diferente ya que tenía un estudio, un aerógrafo, una modelo y de soporte... un lienzo. ¿Un lienzo?, ¿funcionará?
    Los problemas se sucedían. El lienzo absorvía toda la pintura lo que exigió gran cantidad de pintura muy cubriente (adios a los degradados suaves y bienvenida a los atascos continuos de aerógrafo). Corté algunas plantillas sobre el dibujo con un acetato tan fino que el corte caló el lienzo (nunca conseguí disimularlo del todo ya que el lienzo absorvía la pintura revelando su textura y sus mutilaciones). Y, por último, mi destreza con el aerógrafo aún no era suficiente como para dar un acabado bueno al trabajo...
    Pero, a pesar de todo ello, nos dió igual... porque tu y yo sabemos que siempre serás la primera...
  • Con motivo de un Micro-curso en la Academia C10 de customización de cascos me hice con uno, cortesía de un amigo, que andaba bastante trillado.

    Lo primero fue desmontarlo totalmente, lijarlo, limpiarlo e imprimarlo (en este caso en color blanco). Como el casco tenía un puntito retro decidí potenciar esa imagen pero con unos toques un poco futuristas...

    Utilicé diferentes máscaras: cinta de carrocero, cinta de perfilar, transfer en pegatina, regillas, ... ¡que no falte de nada!

    El resultado general, y algún que otro detalle, ya lo veis en las fotos. La parte central superior y trasera tienen un esponjado en diferentes colores y un efecto carbono. Las líneas blancas enmarcan el diseño de los laterales donde aparece el nombre del dueño del casco en japonés (con una tipografia muy modernita) por un lado y, por el otro, una composición de rectangulos que le da el toque futurista.

    Espero que os guste...
  • ¿Conocen algún motero sin moto? Yo, sí... y así es como llego este casco a mi poder. "El Peti", amigo y cantante de los "Boquerones en Vinacle", http://www.myspace.com/boqueronesenvinacle, me trajo el casco para trastear un rato con él y, de paso, quitárselo de encima.
    Era negro y estaba lleno de pegatinas machacadas así que comencé por el ritual de desmontaje, lijado y limpieza. Aún no tenía un diseño en mente para el casco.

    Lo cierto es que hacía poco que había visto unos videos de Mike Lavallee y su archi-famoso True Fire y eso me llevó a fabricar unas plantillas de acetato del estilo de Lavalle. Pero a decir verdad, ni tenía las pinturas necesarias para hacer un True Fire, ni era un encargo, así que descarte el tema del True Fire... ¿Qué efectos se podrían conseguir con esa técnica que no fuesen el fuego real?

    Decidí simplemente enmascarar la parte del casco que no pintaría, cargue el aerógrafo con blanco, cogí mi plantilla e hice las primeras líneas un poco sin pensar... ¿y si superpongo unas sobre otrás? Parece humo, unos tendones, un que se yo... ¿y si lo llevo hacia una estética de los típicos tatuajes tribales?... El resultado se puede apreciar en las fotos. ¡Macarra!, pero a mi me gusta.

    Después de esto lo abandoné ya que sólo era un casco de prueba... y ahora anda acumulando polvo por los rincones hasta nuevos experimentos...